Felipe Kong: “La educación ambiental debe recuperar su historia tras esta pandemia”

El Académico de la Facultad de Educación en la Universidad Diego Portales (UDP), expuso al Departamento de Educación Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) sobre los principales desafíos, roles y valores que enfrentará la enseñanza en torno a la sustentabilidad y el medio ambiente.

Catalina Rojas O.

P.: ¿Hacia dónde crees que debe dirigirse el rol de la educación ambiental, tras esta pandemia que pone en cuestionamiento los modelos o sistemas educacionales tradicionales?

F.K: La Educación Ambiental debe recuperar su historia. Una historia de esfuerzo, de reflexión, de diálogos y todo este cúmulo de conocimiento y prácticas adquiridas, se deben colocar a disposición de este nuevo escenario post pandemia, es decir, la experiencia acumulada en la educación ambiental será necesaria en este nuevo contexto, sobre todo en las formas de relacionarse, de mirar los problemas, de enfrentar soluciones ante los problemas sociales y ambientales que el actual escenario demandará. La educación ambiental tiene una capacidad increíble para tomar buenas decisiones y resolver los problemas de manera justa, equitativa, solidaria.

Todo este caudal de información, de reflexión y de actividades o prácticas que la educación ambiental ha venido llevando a cabo muchas veces sin un foco claro donde poder instalarse. Entonces, es ahora post pandemia, una oportunidad un nuevo, un norte hacia dónde intencionar estas experiencias acumuladas.

P.: Cómo crees que debe enfrentar la educación ambiental los nuevos valores en términos de relación entre los seres humanos y con la naturaleza, tras esta pandemia?

F.K: Básicamente debe haber una redefinición de los valores actuales, esos que la educación ambiental declara. Yo no creo que haya que reincorporar nuevos valores, más bien se deben establecer nuevos significados y sentidos a los valores que hoy por hoy, trascienden a la educación ambiental, como la empatía, la cooperación, la justicia y la equidad. Es decir, se debe otorgar un significado y sentido profundo a estos valores y ponerlos a disposición de un nuevo pacto socio natural para que haya un cambio de identidad y en las formas respecto a cómo nos enfrentamos a como sociedad a este nuevo contexto en que vivimos en medio de esta incertidumbre constante.

P.: Respecto a los desafíos de la educación ambiental: ¿qué paradigmas crees que imperarán y deben enfrentarse tras la crisis sanitaria?

F.K: Los nuevos desafíos tienen relación con la incorporación de nuevas temáticas en esta discusión, principalmente en tres grandes dimensiones: una es la educativa, otra es política y la tercera cultural. Dentro de ellas, se pueden incorporar elementos como la didáctica, los métodos nuevos de enseñanza post pandemia, que están asociados a la virtualidad, a otras formas de interacción y al concepto de territorio. Que el territorio ahora pase a ser parte de un actor relevante y no solo como una escenografía en el cual ocurren los fenómenos.

También debe considerarse el trabajo comunitario. Hay que entender la sostenibilidad como una práctica comunitaria y necesaria, con una mirada humana de la naturaleza, dejando de lado esa mirada que venía arrastrando la educación ambiental, esa mirada centrada principalmente en la conservación de lo natural, que tenía la gran mayoría de los pensamientos educativos. Se debe abrir a una mirada desde lo humano desde el factor cultural, que es altamente preponderante porque eso explica el cambio de actitud y de habitabilidad en el medio.

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Publicado en Entrevistas.